Qué se hace en este trabajo
El amarre sexual se enfoca en el deseo y la atracción entre dos adultos, que es una energía distinta de la del afecto. Por eso no es un amarre de amor con otro nombre: cambian las velas, cambia la ofrenda y cambia lo que se pide.
Antes, una revisión
A veces lo que apagó el deseo tiene nombre: un enojo viejo, un susto, una tercera persona. Eso se revisa antes de seguir, porque si está ahí hay que atenderlo primero. El trabajo se arma con los datos de la persona y se sostiene en el altar mientras dure.









