En qué consiste
El trabajo se centra en la ofrenda y el recordatorio, que es lo que sostiene la relación con quien ya no está. Se prepara un espacio con agua, luz y flores, se le pone lo que en vida le gustaba y se hace el llamado con su nombre completo. Los detalles los pones tú, porque nadie más los conoce.
Lo que quedó pendiente
Si hay algo que no alcanzaste a decir, se acomoda un espacio para decirlo. No para que alguien te conteste, sino para que deje de estar dentro de ti sin salida. Después se pide su cuidado para lo que estés atravesando: en muchas casas mexicanas y centroamericanas esto se hacía siempre, y a menudo lo que se busca es volver a hacerlo bien.










