Cómo poner un altar a tus ancestros lejos de casa
Ideas sencillas para honrar a tus difuntos desde Estados Unidos o Canadá: qué poner en el altar, dónde colocarlo y cómo sostenerlo con respeto.

Honrar a los tuyos también desde aquí
Vivir lejos de tu tierra no corta el vínculo con los que ya partieron. Al contrario: muchas personas sienten que, al no poder visitar la tumba ni estar en la casa familiar, les falta un lugar donde recordarlos como se debe.
Un altar en casa no tiene que ser grande ni costoso. Lo que importa es que tenga sentido para ti y que lo sostengas con cariño.
Qué poner
Lo básico es agua, luz y flores: un vaso de agua limpia, una veladora y alguna flor, mejor si es de las que les gustaban. Después, una fotografía si la tienes, y algo que disfrutaran en vida: un pan, una fruta, un dulce, su bebida o una canción que pongas de vez en cuando.
Si eres de tradición católica, puedes añadir la imagen de la Virgen o del santo de tu devoción. No hace falta llenar el espacio: un altar sencillo y cuidado dice más que uno recargado y olvidado.
Dónde y cómo sostenerlo
Busca un lugar tranquilo, limpio y a una altura digna: una repisa o una mesita, no el suelo ni junto a la basura. Cambia el agua y las flores cuando se marchiten y enciende la veladora en fechas que tengan significado, como su cumpleaños o el Día de Muertos.
Cuando enciendas, dilo en voz alta o en silencio: su nombre, lo que te gustaría decirle y lo que le pides. Ese llamado es la parte más sencilla y muchas veces la que más alivia.
Si quedó algo pendiente
Hay pérdidas que dejan conversaciones a medias o una sensación de que algo en la familia no está en su lugar. En esos casos puede ayudar un trabajo con ancestros más completo, hecho con calma y acompañado. Y si la pérdida es muy reciente, no hay prisa: también se vale esperar.
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